domingo, 26 de agosto de 2018

Primeros Auxilios Psicológicos



La intervención psicológica durante emergencias y desastres ofrece recursos para afrontar situaciones de crisis. Son técnicas basadas a ayudar a todo tipo de población afectada por un incidente crítico, aplicándose en las primeras horas tras el impacto. Con su aplicación buscamos reducir el nivel de estrés y fomentar la adaptación y el afrontamiento a corto, medio y largo plazo.


Las fases de los Primeros Auxilios Psicológicos
La aplicación de los PAP está dividida en ocho fases. A continuación veremos qué hacer y qué no hacer en cada una de ellas.


1. Contacto y presentación
La presentación ante el afectado debe realizarse de una forma no intrusiva, explicando quiénes somos y qué hacemos. No debemos avasallar al afectado, nos mantenemos cerca pero sin ser intrusivos. En este momento la otra persona está en estado de alerta, así que no hay que dejar espacio a incertidumbre, ya que esta puede ser una fuente de miedos.

Un buen acercamiento es la clave para la correcta y efectiva aplicación de los PAP, ya que establece el tono que va a tener toda la relación que va a seguir a esta fase.


2. Alivio y protección
Los afectados deben saber que estamos ahí para cubrir sus necesidades básicas, que estamos ahí para que no se preocupen por más cosas; desde promocionar agua y comida hasta un cargador del móvil o un teléfono con el que ayudar a la reagrupación familiar. De ese modo pueden ir relajándose poco a poco y dejar de temer por la incertidumbre del presente.


3. Contención emocional
En muchas ocasiones los afectados por una emergencia se encuentran en estado de shock, desorientados y desubicados. Nuestra labor como psicólogos de emergencias será orientarlos en el espacio y en el tiempo de una manera no agresiva, adaptándonos a la realidad del paciente.


4. Recogida de información
La forma en la que interactuamos con el afectado es muy importante, debemos hacerlo de manera en la que no se sienta incómodo, así podremos acceder a la mayor información posible para brindar la ayuda más eficaz.

Para ello debemos hablar de forma pausada, explorando todas las necesidades y clarificando la información, además debemos ordenar las prioridades de atención y atenderlas en función de los recursos disponibles. No debemos dar consejos triviales al igual que tampoco trivializaremos las necesidades en función de nuestras opiniones.


5. Asistencia práctica
Antes de nada deberemos anticipar informaciones prácticas útiles de las que quizás las víctimas no son conscientes aún,como dónde están los lavabos, los puntos de reagrupamiento, el avituallamiento… etc.

Ante las preguntas de los afectados con esta información conseguiremos rebajar su ansiedad y cumplimos con el objetivo de satisfacer sus necesidades básicas. Así, la ansiedad deja de acumularse, dado que ofrecemos atención en lo más fundamental.


6. Conexión con la red social de apoyo
Es de suma importancia ayudar a los afectados a conectar de nuevo con su red de apoyo. Ya sea facilitándoles un teléfono con el que ponerse en contacto o, en el caso de que no lo tengan, contactando con las fuerzas de seguridad para requerir su ayuda en esa labor.

Hasta que no haya nadie acompañando a esa persona, preferiblemente de su red de apoyo, no nos marcharemos.


7. Pautas de afrontamiento
La labor más importante será la de normalizar síntomas, muchos afectados creen que además de lo que les ha pasado se están volviendo “locos”, debemos alejar esa idea informando de las reacciones básicas de estrés esperables en las próximas horas y días.

Se les entrena en técnicas de relajación básicas, siendo la respiración diafragmática la técnica de elección, así conseguiremos reducir su nivel de actividad fisiológica y les daremos una herramienta de afrontamiento ante posibles futuros síntomas.

Por el contrario, no deberemos decir que ahora tiene que ser fuerte o valiente; lo único que hacemos con esa afirmación es no dejar al afectado experimentar sus propios recursos de afrontamiento..


8. Conexión con servicios externos
A la hora del cierre de la intervención, como hemos hecho al inicio, deberemos explicar que nos marchamos y cuál va a ser el proceder a partir de ese momento.

No dejaremos solos a los afectados, nos marcharemos cuando llegue la red de apoyo social de la víctima o, en su defecto, nuestro relevo. Además deberemos dar pautas al afectado sobre cuándo y a quién pedir ayuda, conectándola con la red de salud pública.



¿Qué nos ocurre después de un desastre u otro acontecimiento traumático?

La conmoción y la negación son respuestas típicas a los eventos traumáticos y desastres, especialmente en los primeros días posteriores. Tanto la conmoción como la negación son reacciones normales de protección.

La conmoción es una perturbación súbita y a menudo intense que afecta su estado emocional, y puede hacerle sentir aturdimiento o confusión. La negación consiste en no reconocer que ha ocurrido algo muy estresante, o en no reconocer totalmente la intensidad del acontecimiento. Incluso podría sentirse temporalmente paralizado o desconectado de la vida. En la medida que desaparece la conmoción inicial, las reacciones pueden variar de acuerdo a la persona afectada. Sin embargo, estas son las respuestas normales a un acontecimiento traumático:

Los sentimientos se hacen intensos y a veces impredecibles. La persona puede volverse más irritable de lo usual, y su estado de ánimo puede cambiar de forma sin precedentes. Puede sentirse ansiedad o nerviosismo, e incluso depresión.

El trauma afecta los patrones de pensamiento y comportamiento. Se pueden tener recuerdos repetidos y vívidos del acontecimiento. Esas visiones retrospectivas pueden producirse sin razón aparente, y pueden provocar reacciones físicas como taquicardia o sudoración. También se puede confrontar dificultades para concentrarse o tomar decisiones, o sentir confusión con mayor facilidad. Además, se pueden alterar los patrones de sueño y alimentación.

Las reacciones emocionales recurrentes son comunes. Los aniversarios del acontecimiento, como el mes o el año, pueden desencadenar recuerdos desagradables de la experiencia traumática. Estos “desencadenantes” pueden estar acompañados por el temor de que se repita el acontecimiento estresante.

Con frecuencia se afectan las relaciones interpersonales. Se generalizan mayores conflictos, como discusiones más frecuentes con familiares y compañeros de trabajo. Por otro lado, se puede experimentar distanciamiento o aislamiento, y rechazo de las actividades usuales.

Los síntomas físicos pueden acompañar al estrés extremo. Por ejemplo, dolores de cabeza, náuseas y dolores en el pecho que pudieran necesitar atención médica. Además, los trastornos preexistentes pueden empeorar debido al estrés.



¿Por qué las personas responden de forma diferente con el paso del tiempo?

Es importante darse cuenta de que no existe un patrón “estándar” del estrés extreme provocado por experiencias traumáticas. Algunas personas responden de inmediato, mientras que otras experimentan reacciones retardadas que aparecen meses o incluso años después. Algunas sufren efectos adversos durante mucho tiempo, mientras que otras se recuperan con bastante rapidez.

Asimismo, las reacciones pueden cambiar con el paso del tiempo. Algunas personas que han sufrido un trauma se sienten energizadas inicialmente para asumir el reto de enfrentar la situación, para luego sentirse desanimadas o deprimidas.



Varios factores tienden a afectar la extensión de tiempo necesaria para la recuperación, tales como:

El grado e intensidad de la pérdida. La recuperación de los acontecimientos de larga duración que constituyen una mayor amenaza, y en los que se sufre la pérdida de vidas o la pérdida sustancial de propiedad, es mayor.

La capacidad general de una persona para enfrentar situaciones que le afectan emocionalmente. Las personas que han pasado por otras circunstancias difíciles y estresantes pudieran enfrentar el trauma con mayor facilidad.

Otros acontecimientos estresantes que preceden a la experiencia traumática. Las personas que han sufrido otras situaciones que les afectaron emocionalmente, como graves problemas de salud o dificultades relacionadas con la familia, pudieran experimentar reacciones más intensas ante el nuevo acontecimiento estresante, y necesitarían más tiempo para recuperarse.


¿Cómo puedo ayudarme a mí mismo y a mi familia?

Existen varias medidas que se pueden tomar para contribuir a la recuperación del bienestar emocional y del sentido de control luego de un desastre u otra experiencia traumática, como las siguientes:


Dedique tiempo para curarse. Tenga en cuenta que puede ser un momento difícil en su vida. Dedique tiempo a lamentar las pérdidas que ha sufrido. Trate de tener paciencia con los cambios en su estado emocional.


Pida ayuda a las personas más cercanas que puedan escucharle y solidarizarse con su situación. Pero tenga en cuenta que su sistema normal de ayuda pudiera debilitarse si esas personas también han experimentado o han sido testigos del trauma.


Comunique su experiencia en formas que le resulten cómodas, como hablar con familiares o amigos cercanos, o escribir sus impresiones en un diario.


Investigue acerca de la existencia de grupos de apoyo locales, disponibles con frecuencia para aquellas personas afectadas por desastres naturales, o para mujeres que han sido víctimas de violación. Estos grupos pueden ser especialmente útiles para personas con limitaciones en sus sistemas personales de apoyo.

Trate de buscar grupos dirigidos por profesionales adecuadamente capacitados y experimentados. La conversación de grupo puede contribuir a que los afectados por el traume se den cuenta de que con frecuencia, otras personas en las mismas circunstancias experimentan reacciones y emociones similares.


Adopte comportamientos saludables para perfeccionar su capacidad de enfrentar el estrés excesivo. Consuma comidas bien balanceadas y descanse lo suficiente. Si confronta dificultades para dormir, podría encontrar algún alivio con técnicas de relajación. Evite el consumo de alcohol y drogas.


Cree o restablezca rutinas como comer en horas regulares y seguir un programa de ejercitación. Tómese un receso de las demandas de la vida cotidiana dedicándose a pasatiempos u otras actividades agradables.


Si es posible, evite tomar importantes decisiones en su vida como cambiar de carrera o de empleo, pues estas actividades tienden a ser altamente estresantes.


¿Cuándo debo buscar ayuda profesional?

Algunas personas pueden manejar con efectividad las demandas emocionales y físicas provocadas por acontecimientos traumáticos, usando sus propios sistemas de apoyo. Sin embargo, no es inusual que los problemas serios persistan y sigan interfiriendo en la vida cotidiana. Por ejemplo, algunos pueden sentir un nerviosismo abrumados o una tristeza persistente que afecta negativamente su rendimiento laboral y sus relaciones interpersonales.


Las personas con reacciones prolongadas que interfieren en su funcionamiento cotidiano deben consultar con un profesional de salud mental capacitado y experimentado. Los psicólogos y otros proveedores apropiados de cuidados de salud mental ayudan a que conozcamos las respuestas normales al estrés extremo. Estos profesionales trabajan con las personas afectadas por el trauma, para ayudarlas a encontrar formas constructivas de enfrentar el impacto emocional.


En el caso de los niños, los arranques emocionales continuos y agresivos, los problemas serios en la escuela, la preocupación por el acontecimiento traumático, el alejamiento continuo y extremo y otras señales de ansiedad intensa o dificultades emocionales, resaltan la necesidad de ayuda profesional. Un profesional calificado de salud mental puede ayudar a que esos niños y sus padres comprendan y controlen los pensamientos, sentimientos y conductas resultantes del acontecimiento traumático.


Concluyendo

Como conclusión me gustaría resaltar la utilidad en el día a día de los PAP y la necesidad de su entrenamiento en toda la población, al fin y al cabo ¿no conocemos todos técnicas de primeros auxilios como la RCP o la maniobra de Heimlich?


“Cuidemos no solo de lo físico, también de lo mental”

Centro de Capacitación y Prevención para el Manejo de Emergencias y Medio 
Ambiente  SOSVidasPeru Desde 1990 prevencionpe@yahoo.com





sábado, 25 de agosto de 2018

Que hacer en caso de INCENDIO






1.- Es importante que en el caso de que exista gran cantidad de humo, debe gatear hasta la salida y cúbrase la boca y nariz con una toalla mojada, de ser posible lleve consigo un extintor para abrirse paso al momento de evacuar la zona del incendio.


2.- En caso de encontrarse en un edificio, nunca utilice los ascensores y toque las puertas antes de abrirlas, si la puerta está caliente no la abra y use una salida alternativa o de emergencia en caso de que haya.


3.- Si le es posible, cierre las puertas a su paso al momento de ir saliendo del lugar, a modo de aislar el fuego y disminuir la cantidad de oxígeno.


4.- Si en algún momento es alcanzado por las llamas, tírese al suelo cúbrase el rostro con las manos y ruede rápido hacia atrás y adelante hasta extinguir las llamas.


5.- Es recomendable que si se encuentra en un cuarto y aún no ha llegado el humo hacia usted y éste ya ha invadido las escaleras de su edificio lo cual le impida salir, cierre bien las puertas y si es posible, séllelas y trate de pedir ayuda.


6.- Si se encuentra aislado del humo del incendio, cierre la puerta, abra las llaves de agua y acumule toda el agua que sea posible, moje toallas, frazadas u otra ropa.


7.- Coloque ropa mojada en las rendijas de la puerta para impedir el paso del humo.


8.- Si tiene al alcance una ventana, ábrala en caso de que sea necesario.


9.- Si ha logrado salir del edificio o del inmueble que se encuentre en llamas, alerte al resto de las personas en el edificio y llame a bomberos lo más pronto posible, aún en casos de incendios aparentemente pequeños.


10.- A menos de que los bomberos den la autorización, no regrese ni se acerque al inmueble en llamas.


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jueves, 23 de agosto de 2018

GUÍA PARA EL MANEJO DE SIMULACROS DE EVACUACIÓN PARA UNA PREPARACIÓN Y PLANEAMIENTO EN CENTROS EDUCATIVOS



Un simulacro es un ensayo o práctica sobre cómo se debe actuar en caso de una emergencia, provocada por un temblor, incendio, inundación, huracán, entre otros. Los simulacros deben efectuarse, de ser posible, en todo lugar en el que pudiera sorprendernos una emergencia: nuestra casa, el trabajo, oficinas públicas, escuelas, supermercados, etcétera. 




GUIA PARA EL MANEJO DE  SIMULACROS DE EVACUACIÓN PARA UNA PREPARACIÓN Y PLANEAMIENTO
EN CENTROS EDUCATIVOS



1. Consideraciones generales.

El Comité de Segurida del colegio INTEGRADO por El Promotor (Propietario) del Colegio, Los Directores y Profesores y Padres de Familia define los controles y medidas de seguridad que deben regir en sus instalaciones.

Dentro de su Plan de Trabajo ANUAL, está la realización, de forma perdica y sistemática, de ejercicios de evacuación en simulacros y simulaciones de las condiciones de emergencia de tipo diverso.

A estos efectos, se considera situación de emergencia a todo suceso grave, repentino e importante que puede suceder y donde se producen amenazas serias e imprevistas para la vida y la salud, o cualquier otro tipo de alarma que justifique la  evacuación  pida  del  COLEGIO.  (Colegio:  Institucn  Educativa,  Escuela, Centro de Estudios, Centro Educativo, etc)

Por último, este tipo de prácticas no pretende en sí mismo conseguir un resultado óptimo, sino más bien el entrenamiento y la corrección de hábitos de los alumnos, teniendo en cuenta los condicionantes físicos y ambientales de las instalaciones de su COLEGIO.





2. Carácter de la experiencia.

A efectos  de  guía  solamente  se pueden  considerar  tiempos  máximos  para  la evacuación del COLEGIO los siguientes:

Dos minutos para la evacuación total del edificio. (Calculo Aproximado)
Un minuto para la evacuación de cada uno de los pisos. (Calculo Aproximado)

En conjunto se estima que la duración total de una práctica de evacuacn, es decir, la interrupción  de las actividades  académicas,  no debería ser superior a veinte minutos.

Si bien las hipótesis que se consideran para este ejercicio práctico de evacuación no coinciden exactamente con las condiciones de un caso real de sismo, incendio, etc., que sen las que en cada caso determinarían la estrategia de evacuación a adoptar, con esta experiencia lo que se pretende obtener es unos resultados que ayuden a detectar las principales insuficiencias del COLEGIO, a como a definir las medidas correctivas particulares para cada piso a efectos de evacuación.

Para la realización  de este ejercicio práctico, y con la finalidad de simular una situación lo más cercana posible a la realidad en caso de emergencia,  deberá preverse  la  eventualidad  de  que  una  de  las  salidas  se  considere  bloqueada,

debiendo  utilizarse  únicamente  las  restantes  vías  de  salida  existentes  en  el edificio.
El  simulacro   deberá   realizars en  la  situació de  máxim ocupació del COLEGIO,  en su actividad  académica,  así como con la disposición  normal de mobiliario, pero sin que los alumnos hayan sido previamente alertados del día ni de la hora del ejercicio; los Profesores, que recibirán con anterioridad las instrucciones oportunas a efectos de planificación del ejercicio práctico, tampoco deben conocer ni el día ni la hora; dichos extremos serán determinados exclusivamente  por  la  Dirección  del  Colegio  ,  Asesor  Externo  de  Seguridad (Técnico o especialista que Supervisa mensualmente los Protocolos de seguridad del COLEGIO) y el Comité de Seguridad del COLEGIO, según su propio criterio y responsabilidad.

Se prevé que este ejercicio se ejecute sin contar con colaboración exterior (Bomberos, Cruz roja , Brigadas de Defensa Civil etc.), ya que se trata de un mero ejercicio académico sin causa real de emergencia. Por otro lado, una evacuación por motivos reales también suele iniciarse sin auxilios exteriores, contando únicamente con los medios propios.

Como consecuencia de todo lo anterior, se deberán extraer las conclusiones oportunas que sirvan para corregir las posibles deficiencias del propio edificio.



3. Instrucciones  para los Profesores.

La Direccn del   COLEGIO designara como coordinador general a un Profesor que asuma la responsabilidad total del simulacro y coordine todas las operaciones del mismo. Igualmente  se puede designar un coordinador  suplente o de apoyo (Como observador) Se recomienda al Asesor de Seguridad Externa.

Se ha designado por cada piso un coordinador,  que se responsabilizará  de las acciones  que  se efecen  en dicho  nivel,  así como  de controlar  el tiempo  de evacuación total de la misma y el número de alumnos evacuados.

Co anteriorida suficient al   dí de simulacro,   habrá   una   reunión   de planificación con el coordinador general y los coordinadores de piso, con objeto de elaborar el plan a seguir, de acuerdo con las características arquitectónicas del COLEGIO, y prever todas las incidencias de la operación, planificar los flujos de salida, determinar los puntos críticos del edificio, las zonas exteriores de concentración de alumnos y las salidas que se vayan a utilizar y cuál de ellas se considerará bloqueada a los efectos de este ejercicio.

En el caso de que los alumnos evacuados deban salir del recinto y ocupar zonas de seguridad que están ubicadas fuera del edificio (Ver Plano en el Anexo) se tomarán precauciones oportunas en cuanto al tráfico, para lo cual, se conta con el apoyo del personal externo del mismo COLEGIO (Padre de Familia, Profesor etc)

Igualmente se designará una persona por cada salida y otra situada en el exterior del edificio,  qucontrolará  el tiempo  total de evacuación  del mismo  y tomara fotografías o filmara el ejercicio.

Cada Profesor se responsabilizará de controlar los movimientos de los alumnos a su cargo, de acuerdo con las instrucciones recibidas del coordinador de piso.
El coordinador  de piso indicará a cada Profesor, que en su aula, organizará la estrategia de su grupo designando a los alumnos s responsables para realizar funciones concretas como abrir la puerta, contar a los alumnos, controlar que se lleven sus objetos personales, etc. Con ello se pretende dar a los alumnos mayor participación en estos ejercicios.

Cuando hayan desalojado todos los alumnos, cada Profesor comprobará que las aulas  recintos  que  tiene  asignados  quedan  vacíos,  dejando  las  puertas  y ventanas cerradas y comprobando que ningún alumno quede en los servicios y corredores.

Se designará a una o varias personas, que se responsabilizarán de desconectar, después de sonar las señales de alarma, las instalaciones generales del edificio por el orden siguiente:

- Sistema de cómputo.
- Sistema eléctrico.
- Otros.

Se  designará   una  persona   encargad de  la  evacuació de  las  personas minusválidas o con dificultades motoras si las  hubiere.

Con antelación  al día del simulacro  la Dirección  del COLEGIO  informará  a los padres de los alumnos a través de volantes acerca del ejercicio que se pretende realizar, con objeto de evitar alarmas o efectos de pánico.

Igualmente,  y con varios  días de antelación  a la realización  del simulacro,  se informará a los alumnos de los pormenores y objetivos de este ejercicio y se les explicarán las instrucciones que deberán seguir.

Como ya se ha dicho, es muy importante, para el buen resultado de este ejercicio, mantener en secreto el momento exacto del simulacro, que será determinado por el Comité de Seguridad del COLEGIO, y no se comunicará en ningún caso a las personas relacionadas con el COLEGIO (Profesores, alumnos, padres, personal auxiliar), con objeto de que el factor sorpresa simule una emergencia real.

Al comienzo del ejercicio se emitirá una sal de alarma (timbre, campana o viva voz), de acuerdo con el equipamiento disponible, que alcance a todas las zonas del COLEGIO.  Cuando  el sistema  de alarmexistente  no sea suficientemente potente y claramente diferenciado de otras señales acústicas, como las de salida, recreo etc deberá procurarse una solución alternativa que cumpla los requisitos mencionados (megáfono manual a pilas).

Para la evacuación ordenada por pisos se seguirán los siguientes criterios:
A la señal de comienzo del simulacro, desalojarán el edificio en primer lugar los ocupantes de la planta baja.
Simultáneamente,  de los pisos superiores  se movilizan  ordenadamente  hacia las escaleras más próximas, pero sin descender a los pisos inferiores hasta que los ocupantes de éstas hayan desalojado su planta respectiva.

El desalojo en cada planta se realizará por grupos, saliendo en primer lugar las aulas más próximas a las escaleras, en secuencia ordenada y sin mezclarse los grupos.

La distribución  de los flujos de evacuación  en las salidas de la planta baja se ordena en función del ancho y la situación de las mismas.

Se  utilizarán  en este  simulacro  salidas  horizontales  que  son  las normales  del edificio. No se consideran como salidas para este simulacro ventanas, puertas a terrazas, patios interiores etc.

No se abrirán ventanas o puertas que en caso hipotético de fuego favorecerían las corrientes de aire y propagación de las llamas.

Teniendo en cuenta la tendencia instintiva de los alumnos a dirigirse hacia las salidas   y  escalera que  habitualment utilizan   y  que  pueden   no  ser  las convenientes  en un caso  concreto,  es aconsejable  en la planificación  de este simulacro  prever  esta  circunstancia,  siendo  el Profesor  dcada  aula  el único responsable  de conducir  a los alumnos  en la dirección  de salida  previamente establecida.

Por parte del personal del COLEGIO se procurará no incurrir en comportamientos que puedan denotar precipitación o nerviosismo, evitando que esta actitud pudiera transmitirse a los alumnos, con las consecuencias negativas que ello llevaa.

Una vez desalojado el COLEGIO los alumnos se concentraran en los Círculos de zonas seguras que están delimitadas en cada patio dentro de cada local  siempre bajo el control del Profesor responsable, quien comprobará la presencia de todos los alumnos de su grupo.

Finalizado  eejercicio  de  evacuación,  el  equipo  coordinador  y  el  Comité  de Seguridad del COLEGIO en pleno inspeccionará el edificio, con objeto de detectar las posibles anomalías o desperfectos que hayan podido ocasionarse.

Se considera aconsejable pero no obligatorio, después de terminar el simulacro, tener una reunión con todos los Profesores para comentar y evaluar el ejercicio, redactando   por el Presidente del Comité de Seguridad del COLEGIO el informe oportuno en el Libro de Actas del Comité.

Es esencial para el buen resultado de este simulacro la completa coordinación y colaboración de todos los Profesores, tanto en la planificación del simulacro como en su realización. El Profesor se responsabilizará al ximo del comportamiento de los alumnos a su cargo con objeto de evitar accidentes de personas y dos en el edificio.






4. Instrucciones  para los alumnos.

Cada grupo de alumnos debe actuar siempre de acuerdo con las indicaciones de su Profesor y en ningún caso deberá seguir iniciativas propias.

Los  alumnos  a  los  que  se  haya  encomendado   por  su  profesor  funciones concretas, se responsabilizarán  de cumplirlas y de colaborar con el Profesor en mantener el orden del grupo.

Los alumnos  recogerán sus objetos personales, con el fin de evitar obstáculos y demoras por retornar a las aulas.

Los alumnos  que  al sonar  la señal  de alarma  se encuentren  en los servicios higiénicos o en otros locales anexos, en el mismo piso de su aula, deberán incorporarse con toda rapidez a su grupo.

En caso de que se encuentre el alumno en  un piso distinto a la de su aula, se incorporará al grupo más próximo que se encuentre en movimiento de salida. Todos los movimientos deberán realizarse de prisa, pero sin correr, sin atropellar, ni empujar a los demás.

Ningún alumno deberá detenerse junto a las puertas de salida.

Los alumnos deben realizar este ejercicio en silencio y con sentido del orden y ayuda mutua, para evitar atropellos y lesiones, ayudando a los que tengan dificultades o sufran caídas.

Los  alumnos   debe realizar   esta  pctica   de  evacuació respetando   el mobiliario y equipamiento y utilizando las puertas con el sentido de giro para el que están previstas.

En el caso de que en las vías de evacuación exista aln obstáculo que durante el ejercicio dificulte la salida, será apartado por los alumnos, si fuera posible, de forma que no provoque caídas de las personas o deterioro del objeto.

En  ningún  caso  el  alumno  deberá  volver  atrás  con  el  pretexto  de  buscar  a hermanos menores, amigos u objetos personales, etc.

En  todo  caso  los  grupos  permanecerán  siempre  unidos  sin  disgregarse  ni adelantar  a otros,  incluso  cuando  sencuentren  en  los  lugares  exteriores  de concentración  previamente  establecidos,  con  objeto  de  facilitar  al  Profesor  el control de los alumnos







5. Resultados del simulacro.

En  el  informe  del  Coordinador  General  y  de  los  Coordinadores  de  piso  del COLEGIO   deberá  incluir  los  siguientes  puntos:  (Ver  ficha  para  Supervisar Simulacros en el Anexo)

Comprobación de si el plan de evacuación adoptado fue respetado y si la coordinación y colaboracn de los Profesores fue satisfactoria. En caso contrario, informar de las posibles causas y razones que lo hayan impedido u obstaculizado.

Medicn  de los tiempos  reales  de evacuación  obtenidos  parel conjunto  del edificio y para cada una de sus plantas, mero total de personas evacuadas y su distribución por plantas.

Valoración  del  comportamiento  colectivo  de  los  alumnos  en  una  situación  de emergencia y del grado de acatamiento de las instrucciones de sus Profesores. Valoración del grado de suficiencia de las vías de evacuación existentes para el desalojo ordenado del COLEGIO.

Identificación de las zonas de estrangulamiento de los flujos de evacuación en las condiciones actuales del COLEGIO.

Comprobación del funcionamiento del sistema de alarma así como del alumbrado y escaleras de emergencia, en el caso de que existan, indicando si han facilitado la evacuacn.

Identificación de aquellos elementos propios del COLEGIO, sean fijos o móviles, que obstaculicen las as de evacuación: muebles, puertas de apertura contraria al flujo de salida, columnas, etc.

Relación de los incidentes no previstos: accidentes de personas, deterioros en el COLEGIO o en el mobiliario, etc.  Finalmente se deberán extraer las conclusiones pedagógicas que se deriven de esta experiencia, a efectos de futuras prácticas de evacuacn.

Redactar un informa final en el LIBRO DE ACTAS (Libro de Actas o ocurrencias: Se recomienda Legalizado por autoridad Local o Notario Publico) del Comité de Seguridad firmado por todos los asistentes al ejercicio.






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